LOS FACTORES DE LOS ECOSISTEMAS
LOS FACTORES DE LOS ECOSISTEMAS
Los factores que influyen en los ecosistemas se llaman "factores ecológicos" y son de dos tipos: bióticos, si dependen de los seres vivos, y abióticos, si dependen de las condiciones físicas y químicas del lugar, como la luz, el agua, etc.
Todos los seres vivos tienen determinadas necesidades ambientales: luz, temperatura, humedad, disponibilidad de alimentos, entre otras. Todas las especies que integran a un ecosistema están relacionadas.
Cada uno de estos factores ambientales determina para cada especie un límite de tolerancia, es decir, cuánto calor, cuánto frío, humedad u otro factor puede soportar. Este límite puede ser muy amplio para las especies cosmopolitas muy diversas. Por ejemplo, las cucarachas pueden vivir tanto en lugares fríos como en lugares calientes. En cambio aquellas especies que tienen límites de tolerancia estrechos (como la chuquiragua, que habita solo en los altos páramos), se denominan especies endémicas; es decir, son poblaciones exclusivas de ciertas localidades del planeta.
Ø Factores Bióticos:
Los factores bióticos (individuos o especies) pueden establecer diferentes relaciones entre sí. El conjunto de los factores bióticos que integran un ecosistema se denominan comunidad o "biocenosis". Se calcula que en nuestro planeta existen alrededor de 5000000 tipos de organismos vivos.
Cuando los ecosistemas cambian, los organismos deben ser capaces de tolerar los cambios u adaptarse a ellos. Si los cambios son muy drásticos, es probable que las poblaciones no los resistan y desaparezcan o emigren en busca de lugares más favorables, en otros casos, se adaptan lentamente. En este aspecto, los factores que determinan la distribución de las especies se llaman factores limitantes.
Los factores bióticos están representados por organismos como las plantas, microbios y animales que, directa o indirectamente, interactúan entre sí y con los elementos bióticos.
Las plantas, llamadas productores u "organismos autótrofos" producen su propio alimento.
Los animales que reciben también el nombre de los consumidores u "organismos heterótrofos", se alimentan de otros.
Los hongos y las bacterias son organismos descomponedores.
Los factores bióticos (individuos o especies) pueden establecer diferentes relaciones entre sí. El conjunto de los factores bióticos que integran un ecosistema se denominan comunidad o "biocenosis". Se calcula que en nuestro planeta existen alrededor de 5000000 tipos de organismos vivos.
Cuando los ecosistemas cambian, los organismos deben ser capaces de tolerar los cambios u adaptarse a ellos. Si los cambios son muy drásticos, es probable que las poblaciones no los resistan y desaparezcan o emigren en busca de lugares más favorables, en otros casos, se adaptan lentamente. En este aspecto, los factores que determinan la distribución de las especies se llaman factores limitantes.
Los factores bióticos están representados por organismos como las plantas, microbios y animales que, directa o indirectamente, interactúan entre sí y con los elementos bióticos.
Las plantas, llamadas productores u "organismos autótrofos" producen su propio alimento.
Los animales que reciben también el nombre de los consumidores u "organismos heterótrofos", se alimentan de otros.
Los hongos y las bacterias son organismos descomponedores.
Ø
Factores Abióticos:
Son los elementos físicos y químicos como: luz solar, temperatura, radiación, agua, corrientes de agua, corrientes de aire, humedad, suelo, presión atmosférica, etc.
Luz solar: Es un factor abiótico importante; la duración, la intensidad y la calidad que tiene, ejercen una influencia considerable en los seres vivos. La luz es el factor de mayor interés para los seres vivos porque sin ella no habría vida. Los seres fotosínteticos la aprovechan para producir materia orgánica de donde obtienen materia y energía los demás seres. Desde el punto de vista ecológico, es importante la cantidad de luz, la intensidad de los rayos solares y la cantidad de la misma.
Temperatura: Como la tierra es curva, no todas sus partes están expuestas a la misma cantidad de luz solar, la región ecuatorial recibe mayor energía que los polos. Esta es la razón por la cual los trópicos son más cálidos y los polos más fríos. La temperatura de una determinada región ayuda a saber que especies están en posibilidades de vivir allí. Nunca encontraremos en condiciones naturales, leones en los páramos, ni una selva tropical en New York, ni osos polares en Hawai.
Radiación: Lo que llamamos luz es una parte de la radiación solar que llega al planeta. Junto con la luz llagan radiaciones de distinta longitud de onda, como los rayos ultravioletas, los rayos X y los rayos infrarrojos, que corresponden a lo que llamamos calor. La atmósfera efectúa un papel importantísimo en la regulación de la energía que recibimos. Esta capa de aire es como un escudo protector que deja pasar unos rayos y detiene otros. Por ejemplo, detiene los mortíferos rayos gama y ultravioleta que son absorbidos por la capa de ozono.
El agua es el principal componente de la mayoría de los seres vivos pues constituye entre 50% y 95% de sus organismos. Así representa los dos tercios del peso del cuerpo humano. Por otra parte, a la Tierra también se le da el nombre de "Planeta Agua" porque casi las tres cuartas partes de su superficie están cubiertas por este líquido. El agua es importante para las plantas en su proceso de fotosíntesis y para muchas otras reacciones químicas que se operan en las células y tejidos de los organismos.
Corrientes de agua: Los océanos tienen patrones de circulación del agua, tanto en forma vertical como horizontal. La mezcla vertical ocurre por las olas que recambian agua cálida por la más fría del fondo. La circulación horizontal forma las rápidas corrientes marinas, son como ríos dentro del mar, que distribuyen calor y nutrientes e inciden de manera importante en el clima global. Una de estas es la corriente de Humbolt en el Pacífico, rica en nutrientes que traslada agua fría del polo sur hacia el ecuador.
Corrientes de aire: En la atmósfera, la circulación del aire produce los vientos, los cuales varían en dirección e intensidad. Los vientos contribuyen a la dispersión de semillas, insectos y microorganismos. Las aves usan las corrientes de aire para emigrar a ambientes más favorables, especialmente durante las estaciones. Ciertas plantas se desarrollan mediante el abrigo del viento cuando están expuestas a él. Los vientos fuertes, como los huracanes, pueden arrasar con ecosistemas enteros.
Humedad: Se refiere a la cantidad de vapor de agua que contiene el aire, El agua absorbe calor para evaporarse y lo libera cuando se condensa en las nubes, la niebla o el rocío. El rocío y la niebla baja son fuente de agua para muchos seres en los bosques, los páramos y los desiertos. La humedad ayuda a regular la actividad de los organismos y a determinar su distribución. Los animales evitan la deshidratación buscando lugares protegidos o reduciendo su actividad durante el día.
Suelo: Es el resultado de la acción del clima y los seres vivos sobre las rocas de la superficie terrestre. De este modo, el suelo no solo es un "factor" del ambiente sino que es producto de ellos mismos, en especial de la vegetación. En consecuencia el suelo está compuesto por sustancias bióticas y abióticas. La descomposición de las rocas suministra al suelo sustancias abióticas, como arena, arcilla y limo, este último llamado también lodo. Por su parte, los seres vivos suministran humus, sustancias orgánicas que resulta de la descomposición de restos de seres vivos por acción de los organismos descomponedores, y que es la que le da el color oscuro al suelo.
Son los elementos físicos y químicos como: luz solar, temperatura, radiación, agua, corrientes de agua, corrientes de aire, humedad, suelo, presión atmosférica, etc.
Luz solar: Es un factor abiótico importante; la duración, la intensidad y la calidad que tiene, ejercen una influencia considerable en los seres vivos. La luz es el factor de mayor interés para los seres vivos porque sin ella no habría vida. Los seres fotosínteticos la aprovechan para producir materia orgánica de donde obtienen materia y energía los demás seres. Desde el punto de vista ecológico, es importante la cantidad de luz, la intensidad de los rayos solares y la cantidad de la misma.
Temperatura: Como la tierra es curva, no todas sus partes están expuestas a la misma cantidad de luz solar, la región ecuatorial recibe mayor energía que los polos. Esta es la razón por la cual los trópicos son más cálidos y los polos más fríos. La temperatura de una determinada región ayuda a saber que especies están en posibilidades de vivir allí. Nunca encontraremos en condiciones naturales, leones en los páramos, ni una selva tropical en New York, ni osos polares en Hawai.
Radiación: Lo que llamamos luz es una parte de la radiación solar que llega al planeta. Junto con la luz llagan radiaciones de distinta longitud de onda, como los rayos ultravioletas, los rayos X y los rayos infrarrojos, que corresponden a lo que llamamos calor. La atmósfera efectúa un papel importantísimo en la regulación de la energía que recibimos. Esta capa de aire es como un escudo protector que deja pasar unos rayos y detiene otros. Por ejemplo, detiene los mortíferos rayos gama y ultravioleta que son absorbidos por la capa de ozono.
El agua es el principal componente de la mayoría de los seres vivos pues constituye entre 50% y 95% de sus organismos. Así representa los dos tercios del peso del cuerpo humano. Por otra parte, a la Tierra también se le da el nombre de "Planeta Agua" porque casi las tres cuartas partes de su superficie están cubiertas por este líquido. El agua es importante para las plantas en su proceso de fotosíntesis y para muchas otras reacciones químicas que se operan en las células y tejidos de los organismos.
Corrientes de agua: Los océanos tienen patrones de circulación del agua, tanto en forma vertical como horizontal. La mezcla vertical ocurre por las olas que recambian agua cálida por la más fría del fondo. La circulación horizontal forma las rápidas corrientes marinas, son como ríos dentro del mar, que distribuyen calor y nutrientes e inciden de manera importante en el clima global. Una de estas es la corriente de Humbolt en el Pacífico, rica en nutrientes que traslada agua fría del polo sur hacia el ecuador.
Corrientes de aire: En la atmósfera, la circulación del aire produce los vientos, los cuales varían en dirección e intensidad. Los vientos contribuyen a la dispersión de semillas, insectos y microorganismos. Las aves usan las corrientes de aire para emigrar a ambientes más favorables, especialmente durante las estaciones. Ciertas plantas se desarrollan mediante el abrigo del viento cuando están expuestas a él. Los vientos fuertes, como los huracanes, pueden arrasar con ecosistemas enteros.
Humedad: Se refiere a la cantidad de vapor de agua que contiene el aire, El agua absorbe calor para evaporarse y lo libera cuando se condensa en las nubes, la niebla o el rocío. El rocío y la niebla baja son fuente de agua para muchos seres en los bosques, los páramos y los desiertos. La humedad ayuda a regular la actividad de los organismos y a determinar su distribución. Los animales evitan la deshidratación buscando lugares protegidos o reduciendo su actividad durante el día.
Suelo: Es el resultado de la acción del clima y los seres vivos sobre las rocas de la superficie terrestre. De este modo, el suelo no solo es un "factor" del ambiente sino que es producto de ellos mismos, en especial de la vegetación. En consecuencia el suelo está compuesto por sustancias bióticas y abióticas. La descomposición de las rocas suministra al suelo sustancias abióticas, como arena, arcilla y limo, este último llamado también lodo. Por su parte, los seres vivos suministran humus, sustancias orgánicas que resulta de la descomposición de restos de seres vivos por acción de los organismos descomponedores, y que es la que le da el color oscuro al suelo.
Bibliografía.
https://compu-alexa.wikispaces.com/Factores+del+Ecosistema
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